Logoterapia, que es?

Lejos de haber logrado el desarrollo teórico que caracteriza al psicoanálisis, e incluso a la psicología profunda, de Jung, la logoterapia resulta interesante. Como su denominación lo sugiere, se trata de darle un sentido a la existencia humana (en esto se asemeja a ciertos postulados de Sartre). Para entender la génesis de la logoterapia corresponde saber que Frankl fue prisionero en un campo de concentración. Allí, considera haber podido sobrevivir más que nada porque le supo dar un logos (en griego: sentido, significado) a su existencia.

De su experiencia da cuenta en el libro El hombre en busca de sentido. (descargar resumen del ebook)

Consta de tres partes que son fundamentales para su desarrollo:

1. La libertad de voluntad (Antropología): que explica que todo hombre es capaz de tomar sus propias decisiones, por lo que es libre de escoger su propio destino y no convertirse en una marioneta a merced del mismo, o del inconsciente colectivo (Pandeterminismo).

2. La voluntad de sentido (Psicoterapia): expresa la preocupación de Frankl ante los

métodos psicológicos enfocados en la percepción del “componente exterior”, desvirtuando la idea del animatismo presente en el ser humano que lo hace único ante el reino vegetal y animal (Psicologismo).

3. El sentido de vida (Filosofía): que para la Logoterapia es un factor incondicional que no se pierde bajo ninguna circunstancia, pero puede escaparse de la comprensión humana. La Logoterapia es una percepción positiva del mundo (Reduccionismo).

Freud creía que la neurosis estaba encadenada a episodios de impulsividad reprimida y por tanto su terapia consistía en volver conscientes tales represiones. Esto a través de un proceso de intervención médica conocido como "asociación libre". De ahí la clásica imagen del diván, el paciente y el médico.

Frankl incluye otro elemento del inconsciente: el espiritual, haciendo énfasis en la búsqueda de significado de la existencia, lo cual no necesariamente se refleja en la búsqueda de dios u otro ser sobrenatural. No solamente subsisten en el interior de la conciencia humana una impulsividad natural sino también una espiritualidad natural. La cura de muchos traumas estaría dada por el reconocimiento de tal sustrato y la posterior toma de conciencia es decir, de responsabilidad frente a esa condición. Para Frankl la espiritualidad no tiene que ver sólo con un ejercicio tautológico de búsqueda de refugio, es un "modo de existir humano".

Una de sus técnicas más destacadas es la "intención paradójica": El miedo inducido por la ansiedad anticipatoria ante una posible situación provoca la reproducción de aquello que se teme. El procedimiento consiste en invertir la actitud del paciente, es decir, hacer conscientemente aquello que tanto teme. Imaginaos un simple caso de reiterado insomnio, el miedo del sujeto ante la repetición de no poder dormirse, reproduce la misma situación ansiosa. Una solución pasaría por proponerse la reproducción consciente de lo que se teme, o sea, "esta noche no voy a dormir, no quiero, y me voy a quedar pensando en los pajaritos de mi estrés todo el tiempo"... Apostaría que a los cinco minutos se ha dormido.

La técnica del autodistanciamiento, con el que se anima al sujeto a distanciarse de sí mismo, a verse con ironía. El buen humor es una técnica que permite a uno reírse de sí mismo y conseguir ese distanciamiento necesario para trascender un problema. Otras técnicas son la 'derreflexión' y la 'modificación de actitudes', donde se analizan los puntos claves del comportamiento que provocan ineludiblemente los conflictos, para hacerlos conscientes y poder ver nuevas actitudes que motiven otras conductas.

Con la dramatización del momento desesperado que vive el sujeto (psicodrama), se permite dar con un escenario adecuado para el siguiente planteamiento: "¿Qué cambiaría usted si tuviera una segunda oportunidad?". Pensado para que esa dormida voluntad de sentido comience de nuevo su tensa andadura. La mayéutica, más conocida como diálogo socrático, es otra de las técnicas utilizadas en logoterapia, con vistas al autoconocimiento y a precisar la responsabilidad de un individuo ante la libertad de sus acciones. La logoterapia ha sido precursora a su vez de la metodología psicoterapéutica, hoy llamada 'terapia breve', ya que por la misma idiosincrasia de sus planteamientos lo ha estado llevando a cabo desde sus comienzos, y ha podido comprobar sus efectos duraderos en el tiempo.

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